Bankia y Caixabank anunciarían en pocas semanas su fusión. A las 23:15 horas del jueves, Caixabank confirmó en un hecho relevante las negociaciones. Éstas, sin embargo, no sustentan aún una decisión definitiva. Ambas compañías están listadas en el IBEX 35.

Según el texto remitido al regulador bursátil (CNMV), Caixabank “se encuentra en negociaciones con Bankia para analizar una fusión entre ambas entidades”.

El comunicado continúa asegurando que el único acuerdo firmado es “de confidencialidad para intercambiarse información para valorar la operación, contando con asesores”.

El banco resultante acumularía un balance de más de 650.000 millones de euros, por lo que desplazaría a Banco Santander como el mayor grupo de crédito en el mercado local.

Ni Caixabank ni Bankia disponen de negocios internacionales con un volumen significativo.

El Estado español poseería alrededor del 14% del capital de la franquicia resultante a través del FROB, propietario de referencia de Bankia (64%). Fundación La Caixa asumiría el 30%.

La operación de unión contaría con el aprobado del Banco Central Europeo (BCE).

El BCE daría el ‘ok’ a la fusión

Su vicepresidente, Luis de Guindos, lleva semanas reclamando al sector concentraciones para afrontar con más garantías un escenario de tipos de interés reducido, acentuado por los estragos del coronavirus.

La pandemia presiona con más dureza la parte alta de las cuentas de resultados, ya fuertemente castigadas, y reduce el margen de maniobra de las actividades fuera de balance.

Tanto es así, que la banca española registró provisones récord (+48%) en el segundo trimestre del año por el fuerte deterioro de su actividad.

Ante este contexto, cabe remarcar que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, delegó en De Guindos la tarea de expresar al sector financiero la necesidad urgente de fusiones bancarias en la zona del euro.

España es uno de los mercados, junto con Italia, donde la presión es mayor. Adicionalmente, quedan grandes asignaturas pendientes: Deutsche Bank es una de ellas.

Así que el BCE dijo con insistencia durante julio y agosto, a través de De Guindos, que los problemas de rentabilidad y solvencia para el grueso de los bancos del euro “sólo se corregirán tras ganar tamaño”.

¿Por qué se fusionan Bankia y Caixabank?

En los casos concretos de Bankia y Caixabank, la fusión serviría para prevenir futuros problemas y asegurar el crecimiento más que para resolver vías de agua.

El grupo resultante podrá trabajar con mayor ahínco su estructura de costes, aspecto en el que incide el BCE, que si los dos bancos continuaran en solitario.

La due diligence en la que están inmersos ambos grupos debería cuantificar el alcance de las posibles sinergias y luego cómo mejorará la rentabilidad.

Bankia, presidida por José Ignacio Goirigolzarri, disparó su solvencia en el segundo trimestre pese a provisionar 310 millones de euros hasta junio. Consiguió mejorar en 100 puntos básicos, hasta el 13,95%, la ratio de capital de máxima calidad (conocida como CET 1 “fully loaded”), de abril a junio.

Sin embargo, el beneficio se desplomó el -64,4% junio sobre junio. El excedente fue de 142 millones.

Por lo que respecta a Caixabank, sus últimos números dejan en evidencia que el banco tiene capacidad para generar negocio tradicional, incluso en plena pandemia de coronavirus.

Su producción bruta de crédito creció el 6,8% trimestre sobre trimestre, aunque el margen de intereses se redujo el -2,1%.

Esta caída se compensa con una mayor calidad de la cartera de créditos a empresas (+16% trimestral) por la presencia del ICO como avalista de los préstamos.

El reverso de las últimas cifras de Caixabank concreta el deterioro del resto del negocio en unas provisiones que el grupo que gestiona Gonzalo Gortázar prácticamente tuvo que duplicar entre marzo y junio (de 400 a 755 millones).

Con todo, el resultado cayó el -67%.

¿Se privatiza Bankia?

La comunidad inversora espera desde el 2018 la privatización de Bankia. Pero de concretarse la operación con Caixabank, el FROB continuaría presente y no se recuperarían las ayudas pendientes (21.000 millones) de manera inmediata.

Esos importes, probablemente, se reembolsen al Estado siguiendo el mismo esquema actual desde el nuevo banco: vía dividendo. En ocho años se han recuperado 3.000 millones de esta manera.

A diferencia de otros intentos -es, al menos, la tercera vez que ambos grupos “hablan”-, el factor político sí bufa a favor de la fusión Bankia-Caixabank.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño (PSOE), habría ejercido de catalizador en las conversaciones previas que han posibilitado la due dilegence actual.

Se asegura Calviño de que Bankia no transite la senda que el “sector Podemos” del Gobierno pretende: la nacionalización completa para armar una “banca pública”. Hecho que, de producirse, pondría en mayor riesgo la recuperación de los 21.000 millones pendientes.

Un banco de más tamaño tendría, sobre el papel, más capacidad para devolver dinero al Estado que en la situación actual.

La hipotética fusión tiene otra lectura. ¿Y si, en realidad, se está nacionalizando un trocito de Caixabank? Dicho de otro modo: ¿Fundación La Caixa está dispuesta a aceptar al Estado como socio a cambio de acceder a un negocio mayor y a más estabilidad?

En cualquier caso, Fundación La Caixa, con su alma de caja de ahorros todavía latente, ha dado pruebas durante su historia de lidiar perfectamente con los poderes políticos.

Fuente: www.finanzas.com

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