En una nueva edición del Plató del Negocio Exterior de España, queremos conocer cuál es el estado actual del negocio exterior de las empresas españolas en el contexto de la pandemia de covid-19 que estamos viviendo, y también cómo pueden ayudarlas en su proceso de internacionalización los socios del programa Exportar para Crecer.

Para ello, hemos invitado a varios partners de Exportar para Crecer:

Alejandro Arola, presidente del Grupo Arola,

Joan Tristany, director general de amec, asociación de las Empresas Industriales Internacionalizadas,

Álvaro Portes, director de la Territorial Sur de Cesce,

Ana Cebrián, directora adjunta del Departamento Comercial y Desarrollo de Negocio de COFIDES,

Rafa Olano, profesor colaborador de ESADE en Exportar para Crecer,

Carlos Dalmau, director de Soluciones Internacionales de Banco Sabadell.

Modera: Paula Lodeiro, periodista Empresa Exterior

Antes de entrar a analizar cómo es contexto actual del comercio internacional,  quiero, Carlos, que nos cuentes qué es Exportar para Crecer y cómo habéis adaptado vuestra actividad a la “nueva normalidad”.

Carlos Dalmau: “Constituimos el programa Exportar para Crecer con diferentes partners en el año 2011. Con un aspecto muy sencillo: cómo acompañar a los clientes en todas las fases de exportación o de internacionalización de la empresa, en todos los ámbitos, y muy focalizado a las pymes. Buscando cómo formar, cómo informar a las empresas, con los mejores partners del mercado. Cogimos diferentes partners de primer rango: en la parte de logística, Arola; por la parte de seguro de riesgo, Cesce; por la parte de inversión, COFIDES, por la parte de formación de ESADE, por la parte de experiencias de las empresas en internacionalización, amec, para poder explicar toda la parte práctica. También tenemos a Garrigues por la parte jurídica y por la parte reglamentaria a Aenor. Y la idea era poder explicar, formar e informar a las empresas mediante varias tipologías de actividades: la parte pública de diferentes actividades desde 2011, la web de Exportar para Crecer, la guía de Créditos Documentarios y la de Comercio Exterior. Ha tenido continuidad todos estos años y quizás hoy en día más validez que nunca”.

Exportar para Crecer surgió en respuesta a una crisis económica y ahora nos encontramos en otra. De enero a julio de este año, las exportaciones españolas alcanzaron los 147.487 millones de euros, un 14,6% menos respecto al mismo periodo de 2019.  En el segundo trimestre (de abril a junio), el PIB de España se desplomó un 18,5% con respecto al trimestre anterior, aunque se espera un rebote en el tercer trimestre. Por su parte, el comercio internacional se contrajo un 14% en volumen y un 21% en valor en el segundo trimestre de 2020, según datos de la OMC. Son cifras peores a las de la crisis financiera de 2008.

Desde amec, la asociación de las empresas industriales internacionalizadas, elaboráis periódicamente un Índice de Solidez de la Internacionalización, que retrocedió un 6,25% en 2019. ¿Cuáles son las perspectivas para este 2020, Joan?

Joan Tristany: “Hemos presentado hace breves días el ISI de 2019 y después de años de mejoras sostenidas, ya en 2019, previo a la pandemia, se experimenta un retroceso de la solidez de la internacionalización de las empresas españolas.

Las  expectativas para el año 20 no son halagüeñas y esto nos preocupa porque como sabéis en la anterior crisis el sector exterior fue un player relevante y determinante de la salida de la crisis, y si no tenemos una solidez de internacionalización de nuestra economía nos va a ser más difícil. Estamos un poco preocupados con elementos como la intensidad tecnológica de las exportaciones, la ralentización de la inversión internacional, un cierto bloqueo de las cadenas globales de valor, hay muchos elementos que hacen que nos enfrentemos a un entorno complejo y que por tanto al sector exterior lo que le tenemos que dedicar que es esfuerzo, imaginación e inversión o no será un player que juegue de forma determinante en la salida de la crisis”.

Ni en los momentos de confinamiento más estricto, en marzo y abril pasado, las empresas españolas exportadoras e importadoras dejaron de trabajar. De hecho, la logística jugó un papel importante, permitiendo traer a España, por ejemplo, material sanitario muy necesario en aquellos días. Y ahora, ¿cómo es la situación del transporte y la logística internacionales, Alejandro? ¿Ha habido novedades en las gestiones aduaneras que deben realizar las empresas?

Alejandro Arola: “Efectivamente la logística jugó un papel fundamental durante las semanas más complicadas de la pandemia y el estado de alarma, fue lo que permitió abastecer de materias esenciales, estratégicas, material sanitario, alimentación, medicamentos… durante esas semanas.

Esa situación de emergencia se ha ido lentamente normalizando a nivel logístico pero el escenario ha sido tan convulso que se ha modificado absolutamente. Ha habido una concentración aún mayor de compañías navieras, ha habido un rediseño de los servicios, hay menor oferta y como consecuencia un incremento de los precios y de los costes que tienen en que tener en cuenta las empras en el momento de realizar sus operaciones de comercio internacional.

En el ámbito aéreo hubo una monopolización del transporte de estas mercancías que comentábamos durante los momentos de la pandemia. Han ido incorporándose ya aviones de pasaje, muchos menos de los que había antes, y los precios han ido estabilizándose; los meses de abril y mayo eran absolutamente prohibitivos para cualquier mercancía que no fuese urgente.

En el ámbito aduanero sí que hemos observado como ciertos tics de los Estados, de establecer ciertas restricciones no arancelarias que impiden la libre importación de productos y en algunos casos la libre exportación de mercancías. En los momentos más complicados del comercio internacional, que hay conflictos, enfrentamientos entre Estados, las barreras no arancelarias surgen enseguida”.

¿Se notan cambios en las cadenas de suministro globales, tal y como se pensaba hace unos meses?

Alejandro Arola: “Eso se comentó mucho que en lugar de fabricar en china fabricar más cerca, evitando depender tanto de un mercado lejano, el transporte de media marítimo en 25, 30 días, en buscar mercados de suministro más cercanos. Es una teoría que sobre el papel encaja muy bien pero luego a la hora de la verdad el mover proveedores, fabricantes, el arriesgarte a cambiar determinado tipos de calidad y perfil de producto es mucho más complicado. En estos momentos la tendencia por lo que nosotros estamos viendo se mantiene igual que en los momentos previos al estado de alarma”.

Joan Tristany: “Coincido con Alejandro. Sí que es verdad que hubo un cierto deslizamiento de algunos suministros en el momento en que la pandemia empieza en China, yo creo que más relevante cuando se cierra Italia, tenemos más dependencia de Italia que de China desde el punto de vista de suministros, y ahí esta sustitución parcial de suministros, pero lo que dejamos de fabricar en Europa no podemos de la noche a la mañana empezar a fabricar, hacen falta máquinas, organizaciones muy flexibles y desgraciadamente esto no ha sido así. Quizá en un medio plazo pueda pasar eso pero no lo veo tan claro”.

Se dice que esta crisis económica es una crisis, en primer lugar, de liquidez, de ahí que las primeras medidas impulsadas por la administración, a través del ICO, con las sociedades de garantía recíproca, con los bancos, ha sido garantizar que fluya la financiación a las empresas. Me gustaría, Carlos, y Álvaro, que me comentaseis, el balance de la financiación aportada desde las entidades bancarias, y también desde una empresa pública como Cesce, específicamente para ayudar en el negocio exterior de las empresas españolas.

Álvaro Portes: “Voy a hablar más desde la perspectiva de las coberturas, de la gestión de los riesgos comerciales más que de la financiación, porque nosotros aunque ayudamos a las empresas a proveerse de la financiación, no financiamos directamente. Como a toda la industria del seguro, a la hora de fijar precios no conoce cuáles son sus costes variables con lo cual la incertidumbre es nuestro peor aliado.

Nunca vamos encontrar un escenario donde haya más incertidumbre que ahora. Aquí concluyen varios factores: la incertidumbre desde el punto de vista sanitario; la incertidumbre en lo económico, nadie sabe cómo va a actuar un consumidor que actualmente está ahorrando de manera preventiva y no sabemos si ese ahorro se liberarán cuando las cosas se despejen o si la gente seguirá reteniendo esa capacidad de consumir, que es un factor fundamental para que la economía española se dinamice porque depende mucho de la demanda interna. Y otro tema, la economía está con respiración asistida y no sabemos hasta cuándo va a durar, ni cómo va a salir el pequeño empresariado después de que las medidas ICO, los ERTE, los estímulos fiscales vayan perdiendo intensidad.

¿Cómo nos ha afectado a nosotros, Cesce? Hay una previsión de, en los próximos meses, esperemos que no sea un tsunami, un incremento de la morosidad, de los impagos. Y esto es fruto de la pregunta, es decir, de que el tejido pequeño y mediano afronta un problema de liquidez, una caída de actividad, de ingresos, del entorno medio del 30, 40%,  un sostenimiento de los costes, y en definitiva hay una disfunción entre cobros y pagos y eso va a generar probablemente esos problemas de morosidad. Esto, desde el punto de vista del seguro de crédito ha provocado también una percepción de mayor inseguridad en cuanto a las operaciones comerciales, y esto de alguna manera es un efecto positivo en la industria del seguro de crédito, hay un incremento de la demanda.

El tercer elemento y esto claramente impacta en las empresas es que el sector está haciendo una gestión del riesgo más prudencial. Las empresas se quejan de que las aseguradoras de crédito no están dando riesgo suficiente; yo digo que no, por una razón obvia, nosotros vendemos riesgo, estamos dando riesgo pero es verdad que la gestión es más prudencial. La mejor gestión de riesgos no es dar sino acertar, darlo cuando el riesgo es bueno y prevenir y no darlo cuando no.

Y el último elemento es el tema del incremento de los precios, se está viendo que lo fundamental es las coberturas, las empresas quieren que se les acompañe en sus ciclos comerciales; todo el mundo está haciendo lo posible para mantener sus flujos comerciales y está dispuesto a pagarlo.

Para resumir, desde el punto de vista de la pyme, lo que más le preocupa ahora mismo es que la compañía de seguro de crédito que sea mantenga un ratio de coberturas sobre los riesgos que solicita que les permita mantener su actividad con una cierta normalidad, cosa que es difícil”.

¿Cómo se ve el escenario desde una entidad bancaria como Sabadell?

Carlos Dalmau: “Nosotros la visión que tenemos es un paso antes que Cesce. En el momento en que hubo todo el problema covid, nosotros vimos un incremento del esfuerzo empresarial en cómo situarse en ese momento, te caen las ventas y tienes unos costes fijos. Esto significó inmediatamente la necesidad de liquidez de las empresas, qué podemos hacer para soportar el golpe en un tiempo que no es determinado y en un contexto que ha sido completamente nuevo y además a nivel mundial.

Lo que nosotros hicimos en colaboración con ICO y Cesce fue expandir las líneas de financiación para poder dar liquidez, poder parar el golpe, situarnos y luego ya viene esta segunda parte de volver a comercializar, de vender y asegurarte al máximo los riesgos. Las entidades bancarias han dado una colaboración y una ayuda, centralizadas en las líneas ICO y Cesce para poder distribuirlo en un entorno nuevo”.

Joan Tristany: “No solamente con las líneas sino también con los ERE, y algunas otras medidas. Hay una diferencia con la anterior crisis, se ha entendido que se tenía que facilitar liquidez para sobrevivir en el corto”.

Uno de los instrumentos que tienen las compañías de nuestro país para dar el salto al exterior es COFIDES, la Compañía Española de Financiación del Desarrollo. Ana, ¿cuál ha sido el efecto del covid-19 en vuestra actividad? ¿Las empresas siguen adelante con sus proyectos de internacionalización?

Ana Cebrián: “La crisis ha afectado a la actividad de COFIDES en la medida que ha afectado a nuestros clientes. El impacto depende del sector, la diversificación geográfica y luego el tema de financiación y de posición de liquidez. COFIDES se centra en el medio y largo plazo, lo que apoya es la inversión en el exterior con instrumentos participativos, y por tanto lo que estamos valorando el tema de inversiones fueras. La UNTAD nos facilita datos de caídas del 30, 40% de la inversión; esto va a afectar a la actividad de COFIDES; el próximo ejercicio va a ser duro. Desde COFIDES estamos adaptando una serie de medidas para dar apoyo a las empresas, facilitando los desembolsos, que se han anticipado mucho en el tiempo para paliar restricciones de liquidez, y con el tema de aplazamientos de pagos y dar un respiro a las empresas.

Los proyectos siguen. Afecta a todos los sectores, todos sabemos cuáles son los más afectados y más beneficiados; todas las empresas hacen revisión a la baja de sus ingresos, márgenes, planes de negocio, pero los proyectos, por lo que vemos, siguen adelante. Se pueden retrasar pero no se paran. Las empresas se toman más tiempo y se han dado cuenta de la importancia de dado que hay tantas restricciones para viajar, tener presencia local, tener una red de proveedores fiables y socios en el país, ha demostrado ser un tema fundamental. También ha afectado mucho a las empresas en función de la diversificación geográfica; evidentemente las empresas que están implantadas en distintos países, y diferentes continentes mucho mejor, porque no todos los Estados están afectados en el mismo grado.

Seguimos viendo proyectos, las operaciones se siguen aprobando, en verano ha habido cierta reactivación de la economía y hemos notado una aceleración de esos proyectos pero estoy de acuerdo con todos los ponentes en que hay mucha incertidumbre”.

Termino esta ronda de preguntas hablando de formación con Rafa Olano, profesor de ESADE, porque si contar con la formación adecuada es esencial siempre para que el departamento de comercio exterior de una empresa tenga éxito en sus propósitos, más si cabe, en un momento como el actual, de incertidumbre y cambios constantes, ¿verdad, Rafa?

Rafa Olano: “A nivel de formación lo que ahora es clave es retomar elementos de transformación digital enfocados en exportación y marketing digital internacional. El programa Exportar para Crecer es pionero en esto, en encapsular estos elementos de formación.

Ahora tiene sentido recuperar estos atajos. Viajar cada vez cuesta más, no sabemos cuánto va a durar, ahora se plantean otros formatos de ferias… La buena noticia podía ser esta, que de una forma rentable la pyme exportadora tiene elementos, para captación, posicionamiento, para crear contenidos de calidad, en tema de ventas, hay un boom en venta online, no solo para el sector B2B sino también B2C, y también en finalización, a nuestros clientes tratarlos con mucho cariño, atender sus necesidades, crear esa línea de comunicación todavía más directa, utilizar las video sesiones de forma inteligente… una forma de mantener es contacto en la distancia y el digital nos brinda esta oportunidad”.

Recuerdo que en octubre pasado, en nuestra anterior edición del Plató del Negocio Exterior sobre Exportar para Crecer, muchos de vosotros hablabais de la importancia para las pymes de contar con partners de referencia y solvencia en el área de comercio exterior, en un contexto, entonces, en el que ya se veían algunos nubarrones.  Hoy, sin duda, esta afirmación es más válida que nunca, ¿verdad?

Carlos Dalmau: “Voy a poner un ejemplo. Porque esto que decíamos en octubre durante los meses post pandemia nosotros lo hemos podido comprobar en primera línea. El hecho de las dificultades de movilidad y de logística hizo que nosotros llamásemos a Alejandro Arola para constituir una línea de consultas de clientes. Los clientes de golpe tenían consultas muy técnicas de logística y aduana, y además en un mercado cambiante. Nosotros con la operativa documentaria teníamos la necesidad de afinar y mucho en toda la problemática para saber qué teníamos que hacer y pudiesen llegar a buen término las operaciones. Esto es un ejemplo muy bueno de que el hecho de tener buenos partners, y de poder ayudar a las empresas en los distintos ámbitos, y esto poderlo trasladar a los clientes es un buen ejemplo de uno de los dos pasos que han cambiado.

El otro, lo decía Rafa (Olano) es la digitalización, teníamos las herramientas para poder teletrabajar, hacer un webinar, pero no las teníamos como prioritarias pero por la necesidad lo han sido. Exponencialmente hemos incrementado el número de operaciones por Internet, digitales, en toda la operativa de comercio exterior. Hemos dado un paso de gigante. ¿Y qué hace? Que te inicies a otros productos digitales para acompañar a los clientes. Se ha visto que trabajar a distancia no ha sido una merma de calidad”.

¿Habéis notado más llamadas, más consultas de los clientes?

Carlos Dalmau: “Hemos implementado las consultas y las visitas comerciales a distancia. El 90% se han hecho prácticamente a distancia. Hemos estado más cerca de los clientes de una forma diferente”.

¿Algún otro ejemplo?

Joan Tristany: “Me acuerdo de la sesión de otoño pasado y hacíamos referencia a la necesidad de las organizaciones, las empresas, de aprender a utilizar el conocimiento que está fuera. Hemos tenido consultas, consultas de desespero, a problemas específicos. Respecto al covid o a la crisis generada por el covid hay dos fases: la primera de adaptación, pero esta crisis acelera unas tendencias de fondo que ya teníamos y que van a transformar el mundo.  Hace unos días en una reunión con empresas decían todas que cuando se pueda viajar, van a viajar menos, y van a instrumentar otros elementos de comunicación con sus clientes. Hay una transformación y ante esta transformación, si para la adaptación a la situación es necesario contar con especialistas en el ámbito logístico, de la financiación, del seguro de crédito, regulatorio… en un  momento de transformación hacia un escenario que no es claro, creo que la colaboración con talento externo de las organizaciones es fundamental. Las empresas que lo hagan van a tirar para adelante y las que no van a tener problemas.

Estoy de acuerdo con lo que ha dicho Ana (Cebrián). Va a haber un incremento de la inversión en el exterior, quizás con proyectos de menos volumen pero el número de créditos van a aumentar porque las empresas se han dado cuenta de que necesitan una presencia, y unas redes locales en los diferentes mercados. Y la otra cuestión, la diversificación, las empresas pueden contar con talento que está fuera, diversificación en mercados, también en cuanto a aprovisionamiento, y una diversificación de los sectores de aplicación. Por tanto estamos en un momento de transformación profunda, tenemos que mirar el muy corto, y hay que asegurarlo, pero hay que tener la vista puesta también en el medio, que es de transformación”.

¿Las empresas se han puesto las pilas en transformación digital?

Rafa Olano: “Sí, hay esta percepción de que ahora es el momento. Si hablamos de transformación digital durante mucho tiempo no se acababa de acercar y en cambio hay ya canales digitales que están funcionando muy bien. Veo a mi alrededor gente reforzando equipos digitales. Comentaba Joan (Tristany) esa deslocalización de proveedores pero también de talento; teletrabajar es muy eficaz, también existen oportunidades de tener talento a mejor precio en diferentes localizaciones. Me gusta ver que en Exportar para Crecer fuimos pioneros en tener esa visión; es un gran aterrizaje para gente que necesite revisar esos campos del conocimiento”.

Alejandro Arola: “Desde nuestro ámbito hemos visto un esfuerzo que hemos tardado varios años en poder observarlo, en la administración pública, en la administración aduanera, sanidad exterior, controles sanitarios, etc. Desde el 16 de marzo el primer día hábil después del estado de alarma las administraciones se pusieron las pilas absolutamente de una manera asombrosa, para permitir que la logística siguiese funcionando. El esfuerzo ya está hecho, ahora queda consolidarlo. Aprovechar ese cambio de chip, de filosofía, que tampoco es fácil; esa transformación digital las administraciones la tienen que aprovechar”.

¿Cómo veis el panorama desde Cesce y COFIDES?

Álvaro Portes: “Evidentemente hemos visto una mayor preocupación de las empresas, en una primera fase orientada a resolver los problemas de liquidez por la caída de la actividad muy brusca en el segundo trimestre, y a partir de junio, una actividad orientada a recuperar la velocidad de crucero desde el punto de vista comercial, que tampoco, lógicamente se ha conseguido. Nosotros somos un poco anticíclicos, hemos tenido consultas, el seguro de crédito es un sector refugio, cuando hay una mayor percepción del riesgo hay una mayor inclinación a protegerse.

Desde el punto de vista de la transformación digital, esto ha sido una palanca que ha provocado que despertáramos a un mundo que ya estaba ahí. En Cesce todas las operaciones de la compañía en la relación con los clientes lo teníamos ya perfectamente digitalizado; es verdad que nosotros no teníamos digitalizada la parte de desarrollo de negocio y esto ha sido una palanca brutal para que todos entremos en una cierta normalización del funcionamiento en el ámbito digital y darnos cuenta d que a nivel global entramos en un escenario donde ya no es factible solo transferir información o acceder a información en cualquier lugar del mundo sino también talento. Esto es una grandísima oportunidad sobre todo para el profesional joven, si quiere exponerse a la competencia a nivel global, pero también es una gran amenaza. Se han publicado unos datos en España sobre la formación de la población juvenil, preocupante, de falta de formación, y de esto hay que alertar a la gente: el profesional no preparado va a sufrir.

Hemos trabajado de forma diferente pero nos hemos dado cuenta de que hemos sido igualmente eficientes o incluso más productivos, con lo cual esto ha sido una de las grandes novedades positivas”.

Ana Cebrián: “Yo quería reiterar el apoyo de la administración, que está a disposición de las empresas para dar el apoyo tanto en líneas a corto, como en garantías como en financiación a largo plazo. Y quería hablar de los sectores de oportunidad; va a haber nuevas oportunidades, tanto a nivel de geografías como dentro de sectores. Hay muchísimo apoyo de la Unión Europa en todo lo que es impacto verde e impacto social; todos los sectores pueden llevar a cabo proyectos que tengan un impacto positivo en temas de medio ambiente y sociales. COFIDES lleva años volcado en tutelar todo lo que son temas de impacto como institución de desarrollo que es”.

Llegamos al fin de este plató y me gustaría recabar de cada uno de vosotros un mensaje optimista, o de aliento, a las empresas españolas internacionalizadas, de cara al futuro. ¿Qué podéis decirles?

Joan Tristany: “Hace unos años empezamos a hablar del entorno VUCA, este es un ejemplo, un nuevo escenario en el que tendremos que trabajar, de incertidumbre y en este mundo se generan oportunidades en todo el mundo y en todos los sectores. Para hacer frente a estas oportunidades y mitigar los riesgos necesitamos organizaciones que tengan capacidad de anticipación y que sean flexibles. Tenemos que estar muy abiertos a aprovechar la tecnología para poder acceder a conocimiento que no tenemos en las organizaciones y que nos va a  llevar a aprovechar estas nuevas oportunidades”.

Alejandro Arola: “Hemos pasado con una buena nota el primer examen, la situación del estado de alarma y el confinamiento, a nivel empresarial. Todo el mundo ha hecho un esfuerzo enorme en avance tecnológico y en tratar de aptarse al nuevo escenario pero resulta que esto no era el examen final, era una inscripción en la carrera, ahora es cuando empieza la necesidad de demostrar de lo que somos capaces”.

Álvaro Portes: “Ya en 2011 después de una crisis tremenda el sector exterior español fue una palanca activa para la recuperación de la economía española. Los datos son elocuentes, claramente un caso de éxito. Creo que el sector exterior va a volver a ser una palanca para la recuperación, esto hay que tenerlo muy presente; no es un optimismo vacío, y no sustentado en una realidad objetiva. Lo necesitamos que sea así. Asumiendo que la recuperación va a ser lenta, desigual y asimétrica. Y otro mensaje: la globalización que venía sufriendo un cierto descrédito, y este tema no ayuda, creo que va a seguir porque los factores que están detrás son muy potentes: la tecnología, los países emergentes, el transporte… Termino, confianza en que saldremos, hay que tener un poco de prudencia y paciencia, y recomendaría apoyar la colaboración público-privada”.

Rafa Olano: “Un mensaje de optimismo. Ver en esta crisis oportunidades de la mano de la tecnología. Volver a ver el marketing mix y ver en qué áreas puede haber innovación y mejora. En muchas empresas la tecnología estaba pero no se había dado la oportunidad. Y continuar la formación del personal es lo que nos tocará”.

Ana Cebrián: “Yo daría dos mensajes: seguir apostando por la internacionalización, la inversión en el exterior, que es la forma de crecer y de recuperar la actividad de las empresas y aprovechar oportunidades, y luego el apoyo de la administración a través de toda la red de alianzas estratégicas con otro tipo de entidades, multilaterales, y como no, con los socios de Exportar para Crecer”.

Carlos Dalmau: “Yo creo que hay algo que no ha cambiado en este mundo tan cambiante: el 98% del poder de compra está fuera de España. Y si algo sabemos es que las empresas españolas tienen producto y calidad para salir al exterior. Tenemos que, con una visión de vaso medio lleno, ver las nuevas oportunidades y añadiría los nuevos mercados que también se pueden encontrar las empresas españolas, incluso en subsegmentos de actividadd que antes no se pensaban”.

Fuente: www.empresaexterior.com

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