Si hubo un año que marcó la historia reciente española, ése fue, sin duda, 1992. Fue el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, de la Exposición Universal de Sevilla, del estreno del flamante AVE… la culminación de un proyecto de una nueva España que comenzó a gestarse una década antes y que pretendía codear a nuestro país resto de economías europeas. Pero también fue una época marcada por la crisis, el paro y una gran conflictividad social.

En este contexto, en el que España lucharía en los siguientes años por cumplir los estrictos criterios de convergencia marcados por el Tratado de Maastricht para no perder el carro de la del futuro euro, se produjo uno de los mayores hitos en la historia económica y financiera de nuestro país: el nacimiento del Ibex 35, un nuevo índice bursátil que reunía a las 35 compañías con más liquidez que cotizaban en el Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE), formado por las cuatro Bolsas españolas (Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao), y que ha vivido en sus propias carnes el proceso de cambio, modernización e internacionalización de las empresas españolas.

El mercado se planteaba desde hacía años la necesidad de crear un índice representativo del Mercado Continuo ante la importancia cada vez mayor que estaba adquiriendo la renta variable, siguiendo así la estela de otras grandes bolsas europeas, que también habían puesto en marcha sus selectivos, como el DAX 30 alemán o el CAC 40 francés. Desde su creación, en 14 de enero de 1992, el Ibex ha sido un fiel reflejo de la evolución economía española. Aunque su puesta de largo fue en 1992, se venían tomando datos desde del 5 de enero de 1987, por lo que el 29 de diciembre del 1989 fue el día escogido para marcar el nivel de inicio: 3.000 puntos.

En ese primer Ibex, tenían un gran peso los sectores regulados, como el energético (33,94%), y las entonces empresas públicas, como Telefónica, Tabacalera, Endesa, Compañías Española de Petróleos (Cepsa) y Repsol (37,41%). También destacaba el sector financiero. Con una ponderación de 23,3%, es quizá el área que menos relevancia ha perdido con los años, ya que, a día hoy, permanece prácticamente invariada (21,65%).

En 1992, comenzaron a cotizar en el selectivo el Banco Central Hispanoamericano, el Banco Bilbao Vizcaya, Banco de Santander, Banco Popular Español, Banco Español de Crédito (Banesto), Banco Exterior de España y Banco Intercontinental-Bankinter. Hoy en día, tras los procesos de fusión y concentración, estos bancos han transformado en Santander (aglutinó a Banco de Santander, Banesto, Central Hispano y Popular), BBVA (que integró BBV y Banco Exterior de España) y Bankinter. Después, se han sumado nuevas entidades, como Sabadell o , más recientemente, Caixabank y Bankia.

La decena de empresas relacionadas con la construcción y la inmobiliaria que cotizaban en el Ibex en 1992 (Autopistas concesionarias de Española, Cubiertas, Dragados y Construcciones, Fomento de Obras y Construcciones, Vallehermoso, Metrovacesa, Huarte, Inmobiliaria Urbis y Agromán), hoy, se han transformado en tres: ACS, Acciona y FerrovialDragados fue adquirida por ACSAgromán por Ferrovial, o Cubiertas, por Acciona; mientras que la actual Merlin Properties es la heredera de Metrovacesa, y el destino de Vallehermoso quedó unido al de Sacyr. Por su parte, Fomento de Obras y Construcciones se fusionaría con Construcciones y Contratas, dando lugar a FCC, que quedó excluida tras del selectivo tras la OPA por Carlos Slim sobre la compañía en 2014. Por otro lado, Huarte, se integraría posteriormente en OHL.

Proceso parecido han vivido las energéticas. La Empresa Nacional de Electricidad, Fuerzas Eléctricas de Cataluña, y Sevillana de Electricidad darían lugar a Endesa; y Unión Fenosa y Catalana de Gas se convirtieron en Gas Natural Fenosa (posteriormente, Naturgy), las dos únicas que, junto a Iberdrola, se mantienen. Por su parte, Cepsa fue adquirida por los fondos de Abu Dabi, y el pasado año entraba en su capital Carlyle.

Así, de las 35 compañías con las que se estrenó el Ibex solo quedan 10Telefónica, Repsol, Endesa, BBVA , Iberdrola, Santander, Popular, Bankinter, Mapfre, Acerinox y Viscofán, y tan solo seis (Iberdrola, Telefónica, Endesa, Repsol, BBVA y Santander) nunca lo han abandonado. El resto o han sido absorbidas por otras o han dejado de cotizar, como Asland, Tabacalera, Portland Valderribas, Hidrocantábrico, Sarrio, Aguas de Barcelona o Uralita.

Testigo

Desde su nacimiento, más de un centenar de compañías ha formado parte del Ibex, que también ha sido testigo de las tendencias internacionales. A principios del milenio se producía el «boom» de las «.com». Un burbuja que produjo el auge y caída de estas compañías tecnológicas, de la que el mayor exponente fue Terra. La empresa de internet de Telefónica dejó mercado en 2005 con una caída del 74% de su valor en sus seis años de cotización. Hay que recordar que entre 2001 y 2003 llegaron a cotizas junto a la matriz, Telefónica, sus tres filiales, Telefónica Móviles, la mencionada Terra y TPI.

Tras el batacazo de las «.com», fue el momento de gloria de las constructorasFueron los años dorados de Fadesa, Metrovacesa, FCC o OHL. Poco podían pensar en esa época la que se les vendrían encima en forma de crisis financiera e inmobiliaria, y que acabó con un buen puñado de ellas declarando el concurso de acreedores.

También se ha producido un cambio en el trono de las compañías. Y es que durante años Telefónica reinó como el valor que mayor peso tenía en el Ibex. Su ponderación en el selectivo en 1992 era del 13,66%A 11 de diciembre de 2020, ésta ha caído hasta el 4,41%, pasando a ocupar la séptima posición en un ranking que encabezan Iberdrola (16,67%), Inditex (11,525) y Santander (10,42%). La empresa que preside actualmente José María Álvarez Pallete también tuvo en honor de convertirse en la primera compañía cotizada en superar los 100.000 millones de euros de capitalización.

A excepción de la banca, el Ibex de 2020 poco tienen que ver con el de hace casi tres décadas. Especialmente las energéticas han perdido protagonismo, cediéndolo a otros sectores cada vez más representativos en nuestra economía, como los relacionados con el consumo de bienes y servicios. Por ejemplo, junto a Inditex, forman parte del mismo Amadeus, Meliá, IAG o Aena. Pero también se han unido al índice empresas de otros sectores, como el tecnológico, representados a través de Cellnex o Indra; el de la renovable, con Solaria y Siemens Gamesa: o el de las farmacéuticas, con Grifols, Pharmamar (heredera de Zeltia) o Almirall que, precisamente, han sido unas de las últimas incorporaciones.

Al borde la treintena e, independientemente de las empresas que lo conformen, el Ibex 35 ha sido, es y será todo un símbolo de del poder económico, que reúne a la flor y nata empresarial, un selecto club que es sinónimo de prestigio y notoriedad.

Fuente: www.larazon.es

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