El desarrollo del sector de las energías renovables implica oportunidades de negocio que las compañías deben aprovechar, pero también riesgos que es preciso asumir. MAPFRE Global Risks analiza estos riesgos desde hace años y controla su exposición adecuadamente ofreciendo una cobertura aseguradora diseñada y ajustada a medida de las empresas especializadas en energías limpias, sirviéndose de la última tecnología en protección de riesgos y conociendo en detalle todos los procesos de vanguardia energética.

¿Por qué las aseguradoras necesitan ser receptivas a los cambios del sector de energías renovables?

En la actualidad observamos cómo la tecnología está evolucionando en la mayoría de sectores industriales, sin embargo el de las energías renovables esta destacando como una industria donde este cambio se está produciendo de una manera más vertiginosa.

Desde que empezaron a desarrollarse estas tecnologías, muchos gobiernos han dado su apoyo al sector de la energía renovable a través de fuertes incentivos a las inversiones, principalmente inducidos por los requerimientos ambientales acordados internacionalmente. Estos incentivos, motivados para conseguir que las energías renovables resultaran más competitivas en comparación con las fuentes de energía tradicionales como el carbón y el gas, han favorecido el desarrollo y la rápida evolución de estas tecnologías, con nuevos diseños, materiales y componentes.

El sector asegurador debe sensibilizarse ante esta tendencia a fin de ofrecer las soluciones de seguros más adecuadas para cubrir estos riesgos en evolución y realizar una mejor evaluación de los mismos.

¿Qué retos y oportunidades afronta una aseguradora como MAPFRE en el proceso de transición que viven las energéticas hacia las energías renovables?

El reto principal es analizar adecuadamente si la compañía en cuestión está preparada para esa diversificación de actividad. Hay compañías del sector de petróleo y gas que están irrumpiendo en el mercado de renovables, ya sea mediante la compra de activos de terceros o mediante la construcción de nuevos proyectos, sin tener una experiencia contrastada. Para nosotros como compañía de seguros es fundamental que las compañías energéticas que entren en el sector de renovables se apoyen en empresas contrastadas. Esto cobra especial relevancia cuando la inversión se produce en riesgos tan complejos como la eólica offshore, en los que tener compañeros de viaje experimentados es crucial.

Por otra parte, sin duda esta diversificación está generando para nosotros numerosas oportunidades de nuevo negocio en el sector de las energías renovables, que se había estancado algo en los últimos años.

¿Las oportunidades se centran en segmentos cuyos riesgos están más controlados como la energía solar y la eólica?

Sin duda, las mayores inversiones en el ámbito renovable, no solo en España, sino en el resto del mundo, se centran en la energía solar fotovoltaica y la eólica, que son riesgos que conocemos y en los que controlamos su exposición adecuadamente. Por otra parte, también es cierto que los parques eólicos offshore introducen riesgos de mucha mayor exposición y por tanto más complejos de controlar, por la dificultad del entorno en el que están instalados (en mitad del mar y a muchos metros de profundidad) y por la elevada potencia, dimensión y peso de los equipos instalados.

¿Hasta qué punto los siniestros sufridos por las compañías de Oil&Gas han contribuido al endurecimiento del mercado?

Tras muchos años de mercado blando en los que había abundancia de capacidad y las condiciones de aseguramiento eran muy favorables para los clientes, el mercado asegurador mundial ha acumulado años de pérdidas que han hecho que la situación sea insostenible. Esto ha motivado que muchas compañías de seguros y reaseguros se estén viendo obligadas a retirar o reducir drásticamente su capacidad en determinadas líneas de negocio, o bien a mantenerla a cambio de una corrección de las condiciones de aseguramiento para garantizar que el resultado sea sostenible en el medio/largo plazo. Este endurecimiento no se veía en el mercado desde hace muchísimos años y está suponiendo que los clientes tengan que retener un parte importante de sus riesgos si no quieren asumir subidas importantes en sus primas de seguro. El sector de Oil&Gas ha sufrido una serie de siniestros de intensidad muy relevante que ha transferido al mercado asegurador, especialmente en riesgos de Downstream, y es sin duda uno de los sectores que más está contribuyendo a este endurecimiento general del mercado.

El cambio tecnológico y el uso de dispositivos de última generación implican un riesgo. ¿Cómo se puede evaluar, escalar y minimizar?

La creciente digitalización de los procesos de las compañías energéticas introduce algunos riesgos que hay que controlar, como los ataques cibernéticos. Esta mayor digitalización implica una mayor vulnerabilidad frente a este tipo de ataques, por lo que lejos de considerarse simplemente un producto novedoso empieza a convertirse en una verdadera necesidad para las compañías del sector. El mercado de seguros está un paso por detrás en cuanto a entendimiento de la cobertura ciber y la capacidad disponible, quizás motivado por la incertidumbre del verdadero alcance que puede suponer este tipo de ataques y la dificultad de controlar la acumulación en caso de un evento con afectación global.

Sin embargo, si nos fijamos en la parte positiva, la evolución tecnológica también está ayudando a minimizar los riesgos ya que, mediante la recopilación y análisis de datos, las compañías energéticas pueden optimizar sus estrategias de mantenimiento, mejorando la fiabilidad y la disponibilidad de sus instalaciones. En el sector de renovables cada vez es más común el empleo de cámaras de largo alcance y drones para realizar inspecciones de palas de aerogeneradores y líneas de transmisión, permitiendo realizar evaluaciones en directo y consiguiendo que los operadores puedan actuar rápidamente. En algunas plantas fotovoltaicas se emplean también drones para llevar a cabo termografías aéreas con el fin de detectar puntos calientes en los paneles. Todas estas prácticas sin duda contribuyen a evitar o minimizar posibles incidentes.

¿Qué productos desarrolla MAPFRE para cubrir nuevos riesgos derivados de las renovables?

En MAPFRE Global Risks hemos desarrollado un producto específico para asegurar parques eólicos y plantas fotovoltaicas en operación con potencia instalada menor de 100MW. El producto está especialmente enfocado a Latinoamérica, donde MAPFRE cuenta con una amplísima red de servicio en toda la región y donde se están produciendo inversiones importantes. Este producto es muy completo y contempla la posibilidad de asegurar tanto las coberturas básicas (daños materiales, avería de maquinaria, pérdida de beneficios, etc.) como otras coberturas adicionales (terrorismo, error de diseño, pérdida de beneficios por siniestros en instalaciones de proveedores y/o clientes, etc.).

El Grupo MAPFRE se une a los Objetivos de Desarrollo Sostenible limitando las inversiones en tecnologías contaminantes y comprometiéndose a no asegurar la construcción de nuevas plantas de generación eléctrica que funcionen con carbón, ni la explotación de nuevas minas de este mineral. ¿Cómo afecta al negocio?

Evidentemente este tipo de medidas impacta en el sentido de que nos limita la posibilidad de hacer nuevo negocio de estas características, sin embargo son compromisos que el Grupo MAPFRE ha adquirido a nivel corporativo avanzando en su lucha por la sostenibilidad, y por ello desde MAPFRE Global Risks nos sumamos a dicho objetivo y lo reforzamos apostando por dar un servicio cada vez más diferenciado en el sector de las energías renovables.

¿La evolución de las renovables requerirá una adaptación en las soluciones aseguradoras?

Como hemos comentado la tecnología está evolucionando muy rápidamente en este sector y eso puede generar nuevas necesidades en nuestros clientes que ahora posiblemente ni siquiera imaginamos. El mercado de seguros debe estar atento ante este constante desarrollo y ser lo suficientemente flexible como para ir adaptándose a las necesidades que puedan surgir fruto de esta evolución, o incluso, si es posible, adelantarnos a esas necesidades y ofrecer a nuestros clientes productos más completos e innovadores.

La tecnología está llamada a ser la gran niveladora del mercado y las empresas. ¿Tendrá ventaja competitiva quien controle más datos?

La información es poder. Las compañías energéticas que controlen mejor sus datos serán más eficientes en su operación y mantenimiento, permitiendo optimizar su producción y mejorar por tanto sus beneficios. Por otra parte, para las compañías aseguradoras dicha información también es clave. La ausencia de una información fiable y completa de los riesgos genera una incertidumbre que se traduce en condiciones más conservadoras. Por lo tanto, aquellos clientes que puedan aportar un nivel de información más completo y preciso podrán diferenciarse del resto de las compañías de su sector y obtener del mercado de seguros una solución más ajustada a su perfil real de riesgo.

Nuevos actores compiten en un mercado en plena transformación. ¿Tienen asimilada la cultura del riesgo? ¿Cuál es el papel del gerente de riesgo?

En una época de mercado duro en la que todo indica que nos encontramos es crucial el papel del gerente de riesgos, que debe identificar, gestionar, monitorizar, controlar y transferir adecuadamente el riesgo que es incapaz de asumir. Una gerencia de riesgos profesional ayuda a las compañías a diferenciarse, y en una situación de mercado con restricciones de capacidad esto puede marcar la diferencia tanto en precio como en amplitud de la cobertura que el mercado esté dispuesto a ofrecer.

Fuente: www.cambio16.com

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